Canciller defiende acuerdo migratorio con Estados Unidos y afirma que no requiere aprobación congresual
Temas Claves Detalles Relevantes Acuerdo bilateral República Dominicana aceptará recibir un número limitado de deportados de terceros países procedentes de Estados Unidos. Exclusión de haitianos El...
| Temas Claves | Detalles Relevantes |
|---|---|
| Acuerdo bilateral | República Dominicana aceptará recibir un número limitado de deportados de terceros países procedentes de Estados Unidos. |
| Exclusión de haitianos | El acuerdo excluye expresamente a ciudadanos haitianos. |
| Naturaleza del documento | El canciller Roberto Álvarez aseguró que se trata de un memorando de entendimiento no vinculante. |
| Debate institucional | Senadores cuestionan que el acuerdo no haya sido sometido al Congreso Nacional. |
| Posición del Gobierno | El Ministerio de Relaciones Exteriores sostiene que el documento no requiere aprobación legislativa ni revisión constitucional. |
| Duración del acuerdo | El memorando tendrá vigencia de un año y podrá ser terminado en cualquier momento. |
El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, defendió este miércoles la legalidad y el alcance del acuerdo suscrito entre República Dominicana y Estados Unidos para recibir un número limitado de deportados de terceros países, aclarando que dicho mecanismo no requiere aprobación del Congreso Nacional debido a su carácter “no vinculante”.
Las declaraciones del canciller surgen en medio de cuestionamientos de varios legisladores que consideran que el convenio debió ser conocido por el Poder Legislativo antes de su entrada en vigencia. El debate ha colocado nuevamente sobre la mesa la discusión sobre los límites constitucionales de los acuerdos internacionales y el manejo de la política migratoria dominicana.
Durante una rueda de prensa, Álvarez explicó que el documento firmado corresponde a un memorando de entendimiento y no a un tratado internacional formal. Según el funcionario, este tipo de instrumentos diplomáticos no necesariamente requieren ratificación congresual cuando no generan obligaciones jurídicas permanentes para el Estado.
“Es un memorándum de entendimiento. Hay muchos memorándums de entendimiento que no pasan por la aprobación congresual o por el Tribunal Constitucional porque no tienen la importancia para hacerlo”, afirmó el canciller.
Álvarez insistió en que el acuerdo no es vinculante y que, en caso de haber tenido carácter obligatorio o permanente, el procedimiento institucional habría sido diferente. Esa aclaración busca responder a las críticas de sectores políticos que consideran que cualquier compromiso relacionado con migración y soberanía debe ser discutido ampliamente en el Congreso Nacional.
El funcionario también subrayó que el memorando tiene una duración limitada de un año y puede ser terminado en cualquier momento por cualquiera de las partes involucradas. Desde la perspectiva oficial, esto reduce significativamente el impacto jurídico y político del acuerdo.
Uno de los aspectos más sensibles del convenio es el tema migratorio regional. El Gobierno dominicano confirmó que el acuerdo excluye expresamente a ciudadanos haitianos, en medio de la compleja crisis de seguridad y desplazamiento humano que afecta actualmente a Haití.
La exclusión de nacionales haitianos parece responder a la presión interna existente en República Dominicana respecto al manejo de la migración irregular proveniente del vecino país. En los últimos años, el debate migratorio ha ocupado un lugar central dentro de la discusión pública nacional, especialmente debido al deterioro institucional y la violencia que atraviesa Haití.
Álvarez explicó además que los memorandos de entendimiento suelen negociarse de manera reservada entre Estados hasta alcanzar un consenso definitivo. “Los acuerdos entre países no se avisan con antelación; se negocian y cuando finalmente se llega a un entendimiento, entonces se anuncian”, sostuvo.
El canciller también rechazó las insinuaciones de falta de transparencia y afirmó que el contenido del documento ya fue comunicado públicamente a través de la Dirección de Comunicaciones de la Presidencia.
No obstante, el tema continúa generando debate político y constitucional. Algunos sectores consideran que, aunque el acuerdo no sea jurídicamente vinculante, su impacto potencial sobre la política migratoria nacional justificaría una discusión legislativa más amplia.
La controversia refleja la creciente sensibilidad que existe en República Dominicana respecto a cualquier compromiso internacional relacionado con migración, seguridad fronteriza y soberanía nacional. En un contexto regional marcado por crisis migratorias y presión internacional, el Gobierno parece buscar mecanismos de cooperación con Washington sin comprometer políticamente la estabilidad interna.
Álvarez, sin embargo, aseguró que no tiene inconvenientes en comparecer ante el Congreso si así se le solicita. Recordó que anteriormente ha acudido tanto a comisiones legislativas como al Senado para ofrecer explicaciones sobre distintos temas de política exterior.
“Aquí no hay nada que esconder”, expresó el ministro al defender la transparencia del proceso y reiterar que el acuerdo tiene alcance limitado.
Desde una perspectiva política, el episodio evidencia cómo los temas migratorios y las relaciones bilaterales con Estados Unidos continúan siendo asuntos de alta sensibilidad dentro del escenario dominicano. La combinación entre soberanía, presión migratoria y cooperación internacional seguirá siendo uno de los principales desafíos diplomáticos y políticos para el país en los próximos años.
Descubre más desde radioexte.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



¡Sin comentarios! Sé el primero.