¡Locura en Nueva York! Más de 2 millones de fanáticos inundan el “Canyon of Heroes” en el desfile de campeonato de los Knicks
La espera de 53 años terminó y la Gran Manzana lo celebró con la fiesta más grande en la historia de la ciudad. Un mar incontenible de camisetas naranjas y azules paralizó por completo el Bajo...
La espera de 53 años terminó y la Gran Manzana lo celebró con la fiesta más grande en la historia de la ciudad. Un mar incontenible de camisetas naranjas y azules paralizó por completo el Bajo Manhattan durante el histórico desfile de cinta (“ticker-tape parade”) de los New York Knicks, flamantes campeones de la NBA.
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Se estima que más de dos millones de fanáticos abarrotaron las aceras, andamios, techos y estaciones de metro a lo largo de Broadway, desde Battery Park hasta City Hall, para ovacionar a los héroes que trajeron el trofeo Larry O’Brien de regreso a casa tras derrotar a los San Antonio Spurs.
Video.
Fuente oficial.
NBA
“¡Maldición, Nueva York, realmente lo logramos!”: El grito de Jalen Brunson
El ambiente de algarabía total estuvo encabezado por las estrellas del equipo. El MVP de las Finales, Jalen Brunson, desató la euforia masiva desde lo alto de su carroza al levantar el reluciente trofeo dorado hacia un bosque de manos que buscaban rozar la gloria.
“Maldición, Nueva York, realmente lo logramos”, exclamó un emocionado Brunson durante el clímax de la celebración en la explanada de la alcaldía. “De alguna manera, sabía que íbamos a encontrar la forma de cumplir esta meta”.
A su lado, figuras como Josh Hart y el pívot de raíces dominicanas Karl-Anthony Towns—quien celebró al puro estilo clásico fumándose un puro mientras sostenía el trofeo—no pararon de saltar y festejar con los fanáticos. Incluso celebridades e hinchas icónicos como el actor Ben Stiller se subieron a las carrozas para documentar la histórica jornada.
Un desfile sin precedentes y colapso logístico
Aunque los Knicks ganaron campeonatos en 1970 y 1973, este fue el primer desfile de cinta en la historia de la franquicia, ya que en los setenta no se implementó esta tradición para el equipo. La expectativa acumulada por más de medio siglo provocó un desborde civil sin precedentes:
Fanatismo al límite: Miles de aficionados acamparon desde las 2:00 a.m. Para asegurar un espacio en las vallas. A las 7:30 a.m., la policía de Nueva York tuvo que cerrar los accesos debido a que los perímetros estaban totalmente llenos.
Caos en el transporte: Las estaciones de metro aledañas colapsaron, reportándose demoras de hasta 30 minutos solo para poder salir desde los andenes a la superficie debido al río de gente.
Seguridad máxima: El despliegue policial fue catalogado como el más grande en la historia de la ciudad para un evento planificado, contando con drones, helicópteros y más de 10,000 oficiales escoltando la tradicional carroza Chrysler Imperial Phaeton que lidera los desfiles desde 1952.
Llaves de la Ciudad para los nuevos Reyes de Nueva York
El masivo recorrido culminó en el City Hall Plaza, donde el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani (vistiendo una camiseta de los Knicks debajo de su saco formal), entregó formalmente las llaves de la ciudad a los jugadores, cuerpo técnico y directiva del equipo.
“Esperamos tanto tiempo porque sabíamos en el fondo de nuestros sufridos corazones que este día llegaría”, declaró el mandatario ante una multitud delirante. “Mientras vivan, recordarán este sentimiento de una ciudad unida y viva, superada por la felicidad pura. Esta es nuestra ciudad, estos son nuestros Knicks”.
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