Aquí tienes una pieza editorial con el veneno y el rigor estadístico necesarios para describir lo que acaba de pasar en Miami.
Tabla de contenido
Por: Un observador que prefiere la misericordia (pero no hoy)
Si usted encendió el televisor buscando un partido de béisbol competitivo entre Israel y la República Dominicana este lunes, lamento informarle que lo que presenció fue, técnicamente, un incidente diplomático de proporciones deportivas. Lo de hoy en el loanDepot Park no fue un juego; fue un recordatorio de que, en el Grupo D, hay niveles, y luego está el sótano donde vive el pitcheo israelí.
1. La “Piedad” de Fernando Tatis Jr.

Dicen que la hospitalidad dominicana es legendaria, pero Fernando Tatis Jr. claramente no recibió el memo. Con el marcador aún respirable, decidió que un Grand Slam en la segunda entrada era la mejor forma de decir “Shalom”.
- El Dato Humillante: Tatis Jr. remolcó 6 carreras. Para ponerlo en perspectiva, eso es más de lo que todo el equipo de Israel ha logrado producir en gran parte del torneo. Establecer un récord de impulsadas para un dominicano en el Clásico frente a un pitcheo que lanzaba “caramelos” a 90 millas es como presumir que le ganaste en una carrera a un carrito de helados.
2. Brayan Bello: El Abusador Solitario

Hablemos de Brayan Bello. El derecho lanzó 5 entradas de un solo hit. Un solo hit. El único que descifró el código fue Spencer Horwitz con un jonrón solitario que, honestamente, solo sirvió para evitar que el box score de Israel pareciera una fila de donas (0-0-0-0).
Bello ponchó a 7 bateadores. Los israelíes regresaban al dugout con una mirada de confusión tan profunda que uno llegaba a dudar si sabían que el cambio de velocidad de Bello es legal según las leyes de la física.
3. La Matemática del Desastre
Miremos los números fríos, esos que no mienten aunque duelan:
| Categoría | Rep. Dominicana | Israel |
| Carreras | 10 | 1 |
| Hits | 15 | 2 |
| Dignidad restante | 100% | Error 404 |
Con un récord de 3-0, Dominicana ya está en cuartos de final. Lo más “divertido” de este análisis es que Venezuela también clasificó gracias a que Israel decidió que defender era opcional. Básicamente, Dominicana y Venezuela están usando el Grupo D como una sala de espera VIP mientras los demás pelean por las migajas.
Conclusión: El Miércoles de Ceniza (para alguien)

Ahora viene lo bueno. El miércoles 11 de marzo se enfrentan Dominicana y Venezuela. Ahí sí veremos un juego de béisbol y no una práctica de bateo con público pagando boletos caros.
Si Dominicana juega contra Venezuela como jugó hoy contra Israel, preparen el mofongo. Pero si se confían pensando que todos los lanzadores son como los de hoy, la caída desde la nube del invicto va a doler más que el pelotazo que (afortunadamente) nadie recibió hoy.
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