Alza de combustibles eleva costos del transporte marítimo hasta en 85 % sin afectar aún la cadena de suministros
Aspectos Claves Detalles Principales Tema principal Aumento de costos en transporte marítimo Incremento del combustible 85 % (de US$575 a US$1,064 por tonelada) Aumento de fletes Hasta 18 % Precio...
| Aspectos Claves | Detalles Principales |
|---|---|
| Tema principal | Aumento de costos en transporte marítimo |
| Incremento del combustible | 85 % (de US$575 a US$1,064 por tonelada) |
| Aumento de fletes | Hasta 18 % |
| Precio del petróleo | Hasta US$108 por barril (+40 %) |
| Factor geopolítico | Conflicto en el Golfo Pérsico |
| Ruta crítica | Estrecho de Ormuz (20 % del petróleo global) |
| Impacto en rutas | Mayor costo en envíos hacia Europa |
| Recargos adicionales | Seguros y riesgo de guerra |
| Comercio con EE.UU. | Relativamente estable |
| Estado de la cadena logística | Sin disrupciones relevantes |
| Riesgo identificado | Presión inflacionaria futura |
| Recomendaciones | Diversificación y gestión de inventarios |
| Enfoque analítico | Dependencia energética y vulnerabilidad geopolítica |
El transporte marítimo internacional enfrenta un incremento de hasta un 85 % en el costo de los combustibles a casi dos meses del conflicto en el Golfo Pérsico, lo que ha encarecido significativamente la logística global sin provocar, hasta el momento, disrupciones en la cadena de suministros. Así lo informó la Asociación de Navieros de la República Dominicana, al analizar el impacto de la coyuntura geopolítica sobre el comercio.
De acuerdo con el gremio, el combustible marítimo tipo VLSFO pasó de 575 a 1,064 dólares por tonelada, registrando un aumento absoluto de 489 dólares, equivalente a un alza del 85 %. Este incremento responde directamente a la presión sobre los mercados energéticos internacionales, particularmente por la incertidumbre en torno al suministro de petróleo.
En paralelo, los costos de transporte también han reflejado incrementos, con fletes que han subido hasta un 18 %, pasando de 1,899 a 2,246 dólares por contenedor de 40 pies, según el Índice Global de Contenedores de Drewry. Esta tendencia confirma el traslado parcial de los mayores costos operativos hacia los precios del comercio internacional.
El encarecimiento del petróleo ha sido uno de los factores determinantes, con el crudo de referencia alcanzando niveles cercanos a los 94.4 dólares por barril y acumulando aumentos recientes, en un contexto marcado por tensiones en rutas estratégicas de suministro.
La ANRD advierte que el principal riesgo no es una crisis logística inmediata, sino la vulnerabilidad del abastecimiento energético global, especialmente por el tránsito a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde circula cerca del 20 % del consumo mundial de petróleo.
Si se compara el escenario previo al conflicto con la situación actual, el precio del petróleo ha aumentado aproximadamente un 40 %, pasando de 70 a 108 dólares por barril, lo que refleja el impacto directo de la inestabilidad geopolítica en los costos de producción y transporte.
En cuanto a las rutas comerciales, el mayor encarecimiento se ha registrado en los envíos hacia y desde Europa, debido a mayores distancias y a la exposición de algunas rutas a zonas cercanas al conflicto, lo que incrementa tanto los costos operativos como las primas de seguros.
Las navieras también han tenido que asumir recargos adicionales por riesgo de guerra, lo que eleva aún más el costo final del transporte marítimo, especialmente en trayectos que involucran regiones sensibles o de alto riesgo.
No obstante, los fletes con Estados Unidos —principal socio comercial de la República Dominicana— se han mantenido relativamente estables, presentando únicamente variaciones específicas relacionadas con el aumento del combustible, lo que ha contribuido a preservar cierta estabilidad en el comercio bilateral.
A pesar del aumento en los costos, la ANRD asegura que no se han registrado interrupciones significativas en la cadena de suministros, manteniéndose operativas las rutas hacia Estados Unidos, Europa, Asia, Sudamérica y Centroamérica. Este elemento ha sido clave para evitar impactos inmediatos en el abastecimiento interno.
La situación evidencia la resiliencia del sistema logístico global, pero también subraya su alta dependencia de factores geopolíticos y energéticos, lo que representa un desafío constante para economías abiertas como la dominicana.
Asimismo, el incremento sostenido de los costos logísticos podría trasladarse eventualmente a los precios finales de bienes importados, generando presiones inflacionarias en el mercado local, especialmente si el conflicto se prolonga o se intensifica.
Ante este panorama, la ANRD recomienda a importadores y exportadores fortalecer la gestión de inventarios, diversificar las fuentes de suministro y priorizar mercados más cercanos, con el objetivo de mitigar riesgos y optimizar costos en un entorno incierto.
También se enfatiza la necesidad de monitorear de forma continua la evolución geopolítica y las tendencias del mercado energético, a fin de anticipar posibles escenarios adversos que puedan afectar la estabilidad comercial.
Aunque la cadena de suministros se mantiene estable, el aumento de hasta un 85 % en los combustibles marítimos representa una señal de alerta sobre la fragilidad del comercio internacional ante tensiones globales, lo que obliga a una gestión más estratégica y prudente por parte de los actores económicos.
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