¡Bicampeones de Europa! El PSG tumba al Arsenal en los penaltis y retiene la corona de la Champions
El Paris Saint-Germain lo ha vuelto a hacer. En una noche de puras pulsaciones y drama absoluto en el Puskás Aréna de Budapest, el conjunto parisino se consagró bicampeón de la UEFA Champions League...
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El Paris Saint-Germain lo ha vuelto a hacer. En una noche de puras pulsaciones y drama absoluto en el Puskás Aréna de Budapest, el conjunto parisino se consagró bicampeón de la UEFA Champions League al derrotar al Arsenal en una agónica tanda de penaltis (4-3), luego de igualar 1-1 en los 120 minutos de juego.
Con este título, el proyecto liderado por Luis Enrique entra en los libros de oro del fútbol moderno, convirtiéndose en el segundo equipo (junto al Real Madrid) en retener la “Orejona” de forma consecutiva desde el cambio de formato del torneo en 1992.
Resumen de el juego.
Fuente.
Un Arsenal eléctrico y el zarpazo de Havertz
El partido arrancó con el guion esperado: un Arsenal hambriento, presionando alto y buscando romper su maldición europea. No tardó en dar el primer golpe. Tras una jugada asociativa brillante por la banda derecha, Kai Havertz apareció en el corazón del área para batir la portería parisina y desatar la locura en la marea Gunner desplazada a Hungría.
Durante la primera mitad, el PSG lució incómodo, superado por la intensidad táctica de los dirigidos por Mikel Arteta. El Arsenal pudo irse al descanso con una ventaja mayor, pero la falta de contundencia dejó la puerta abierta para la reacción francesa.
La pizarra de Luis Enrique y la redención de Dembélé
En la segunda mitad, la charla de Luis Enrique surtió efecto. El PSG adelantó líneas, adueñándose de la posesión y asfixiando la salida de los ingleses.
La insistencia tuvo su premio cuando una internada en el área del Arsenal provocó un penalti indiscutible. Ousmane Dembélé, con la frialdad que exigen las grandes noches, asumió la responsabilidad y fusiló la red para poner el 1-1 definitivo. El desgaste físico empezó a pasar factura y, pese a los intentos de ambos lados en la prórroga, el destino del fútbol europeo se tuvo que decidir desde el punto fatídico.
La tanda de la gloria y la crueldad
La tanda de penaltis fue un reflejo de toda la temporada: tensión máxima. Tras varios aciertos impecables por bando, llegó el momento de la verdad. El defensa central del Arsenal, Gabriel Magalhães, enfrentó la presión de mantener con vida a su equipo, pero su disparo se marchó por encima del travesaño, desatando la euforia del bando parisino.
El dato histórico
El Arsenal de Mikel Arteta se convirtió en el primer equipo en la historia de la Champions League en llegar invicto a la final, no perder el partido en el tiempo reglamentario y, aun así, quedarse con las manos vacías. Una estadística tan histórica como cruel.
Con el pitido final, el PSG consolida su dinastía en el viejo continente, demostrando que ya no solo sabe ganar, sino que también sabe sufrir como los grandes de Europa. París vuelve a ser el epicentro del fútbol mundial.
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