MIAMI – En una exhibición de poderío ofensivo y pitcheo dominante, la selección de la República Dominicana aplastó ayer viernes a Corea del Sur con un contundente 10-0, sellando su pase a las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol 2026 por la vía del nocaut en la séptima entrada.
Bajo las luces del loanDepot Park, el conjunto quisqueyano no solo mantuvo su invicto, sino que envió un mensaje claro al resto de los contendientes: han vuelto a su mejor nivel.
Dominio desde el Montículo
La historia del juego comenzó con una joya de Cristopher Sánchez. El zurdo dominicano estuvo intratable durante 5.0 entradas, permitiendo apenas dos imparables y otorgando un solo boleto. Sánchez ponchó a 8 bateadores, igualando un récord para un lanzador dominicano en la historia del certamen y silenciando por completo los bates asiáticos.
El Despertar de la Ofensiva
Tras un primer episodio sin carreras, la artillería dominicana explotó en la parte baja de la segunda entrada frente al veterano Hyun Jin Ryu:
- Junior Caminero conectó un doblete productor para abrir el marcador.
- Fernando Tatis Jr. impulsó una más con un sencillo al jardín derecho.
- En el tercer inning, la ventaja se amplió a 7-0 gracias a un rally que incluyó boletos oportunos y sencillos remolcadores de Vladimir Guerrero Jr. y Manny Machado.
El Broche de Oro: El Nocaut de Austin Wells
La sentencia definitiva llegó en la baja del séptimo capítulo. Con el marcador 7-0 y corredores en base, el receptor Austin Wells conectó un cuadrangular masivo de tres carreras que puso la pizarra 10-0, activando de inmediato la regla de la misericordia (mercy rule) y desatando la locura en las gradas de Miami.
¿Qué sigue?
La República Dominicana ahora viaja a Houston para enfrentarse en las semifinales al ganador del duelo entre Estados Unidos y Canadá. El sueño de repetir la corona de 2013 está más vivo que nunca.
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